Sujétame el cubata
La semana pasada, en mi resumen de 2025 (que, por cierto, lo he subido a Youtube en una versión ligeramente extendida) os decía que una de mis "derrotas" este año había sido no cumplir con el objetivo de revertir la tendencia a la baja que llevaban mis nichos.
Pues bien, me refería a esta tendencia:

Esta gráfica es de mi web con mejores cifras, con la que he facturado 62.000€ en Google Adsense durante los últimos 3 años 🤑
Como podéis ver, los últimos 3 meses han sido especialmente dramáticos.
Está tan mal la cosa que lleva 2 días seguidos siendo superada por otras de mis páginas, cuando durante los últimos 3 años había llevado el liderato absoluto de ingresos.

No es cosa de un Core Update puntual, ni tan siquiera de este último de la semana pasada, porque la sangría de ir perdiendo tráfico viene de lejos, pero parece evidente que a Google ya no se la cuelas con contenido regulero.
Digo regulero porque el 95% de mis ingresos de Adsense vienen de nichos de tipo directorio (escribí en el blog de Bruno Ramos sobre ellas).
Y este tipo de webs no brillan por su originalidad precisamente.
El contenido es escrapeado, y aunque uses la IA para hacer mejoras y no sea duplicado literalmente, no deja de ser un refrito.
¿Es suficiente ese contenido para resolver la intención de búsqueda de los usuarios?
En muchos casos sí, porque si la gente busca un listado de empresas locales, es lo que ofrece un directorio de estos.
O si buscan información de una empresa (opiniones, por ejemplo), también es lo que obtienen.
¿Es suficiente para posicionar bien?
Hoy por hoy, está claro que no.
Lo que yo he visto:
- Los directorios nuevos que lanzo cuesta horrores que lleguen a un nivel de tráfico decente.
Un porcentaje muy grande de ellos Google se los carga en menos de 2 semanas. - Y los directorios ya existentes, poco a poco se los va ventilando, como el de mi captura anterior.
¿Y ahora, qué?
Que los nichos lo tienen más difícil que nunca es innegable. Pero quiero creer que todavía hay hueco y oportunidades para ganarse la vida con ellos, así que me niego a tirar la toalla.
Aunque el panorama podría parecer desalentador, la realidad es que este golpe me ha vuelto a enchufar en el partido.
Analizando en retrospectiva, creo que estaba un poco desconectado, dejándolo todo en piloto automático, con las webs generando buenos ingresos, abriendo de vez en cuando algunas nuevas para ir experimentando y viendo si sonaba la flauta... pero dedicándole el tiempo justo durante todo este año.
No es que me haya estado rascando la barriga. Le he dedicado tan poco tiempo porque no podía llegar a todo: he querido mantener clientes como freelance, he metido la patita en el mundo de los SaaS desarrollando y lanzando Ranktracking.co y, sobretodo, he cambiado cientos de pañales y disfrutado de mi hijo.
¿Podría haber priorizado más esta pata de negocio?
Posiblemente.
Shit happens.
Ahora me toca remangarme, bajar de nuevo al barro y analizar qué está pasando.
Y ver si puedo mejorar estos proyectos para llevarlos a un nivel que Google considere aceptable.
No sé si podré levantarlos, pero que no sea por no intentarlo.
Google, sujétame el cubata.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, desde la cueva.
PD: He decidido documentar todo este proceso en YouTube. Si queréis ser testigos de la remontada épica o del hundimiento definitivo, atentos al canal, porque el primer vídeo sale en unos días.
PD 2: Deseadme suerte.
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